Consejos prácticos para preparar los exámenes

Los exámenes de la JQCV se dividen en cuatro partes:

  • Comprensión lectora: se trata de responder preguntas de tipo test sobre un texto de referencia.
  • Expresión escrita: se trata de hacer una redacción de extensión variable según el grado; en El Medio y el Superior, además, hay que hacer un dictado.
  • Estructuras gramaticales: valora los conocimientos gramaticales a partir de una serie de preguntas de tipo test que van de las 30 preguntas de Conocimientos Orales a las 80 del Superior.
  • Expresión e interacción oral: consiste en la lectura de un texto en voz alta, seguido de una exposición sobre el tema del texto e interacción con otra persona.

Por tanto, estas pruebas valoran las cuatro capacidades lingüísticas (comprensión oral, comprensión escrita, expresión oral y expresión escrita) y también los conocimientos gramaticales. Por ello, si queremos ir bien preparados a los exámenes de la JQCV es conveniente que, además de seguir un manual completo y adecuado al grado que queremos obtener, adquiramos algunos hábitos que nos ayuden a familiarizarnos con la lengua. Recordamos que es imposible aprender a expresarse en una lengua sólo durante la semana previa al examen.

Aquí tenemos algunos consejos para que podamos hacer más presente el valenciano en nuestra vida diaria:

  • 1. Incorporar medios de comunicación en valenciano a nuestras rutinas: si vemos el informativo del mediodía o escuchamos la radio de mañana al coche, de camino al trabajo, itentar a sintonizar emisoras en valenciano. Igualmente cuando vamos al teatro o cuando escuchamos música podemos fijarnos en qué lengua usan: hay de todo los géneros y para todos los gustos.
  • 2. De la misma manera, si solemos comprar diarios o leemos sus ediciones digitales, podemos seguir la actualidad informativa mientras mejoramos nuestro valenciano. Además de eso, si la situación lo permite, podemos leer en voz alta para mejorar la fluidez y la pronunciación. En el apartado de Enlaces encontrarás unas cuantas propuestas para empezar.
  • 3. Si solemos leer, pregunta al librero o bibliotecario qué libros tiene en valenciano de los autores que más nos gustan, ya sean originales o traducciones. No perderemos nada y ganaremos la satisfacción de ver cómo vamos mejorando.
  • 4. Prueba a escribir textos en valenciano: ya sean apuntes de clase o de conferencias, notas o correos-e a amigos o familiares, etc. También es recomendable que llevamos una libreta pequeña para apuntar las cosas que vamos aprendiendo, las que nos llaman la atención, las dudas que debemos consultar cuando nos sea posible, etc.
  • 5. Cuando vamos a un museo, un pueblo, un espacio natural, un edificio público, etc., que ofrezcan folletos que nos interesen, fíjáte si estos folletos tienen versión en valenciano y no dudes en pedirlos.
  • 6. Muchas personas que nos rodean son valencianoparlantes, aunque a veces ni tan siquiera lo sabemos porque siempre nos hemos relacionado en castellano con ellos. Pídeles que te hablen en valenciano y prueba a responderles también en esta lengua. Y si te cuesta o se te olvida, es necesario insistir si no queremos perder una oportunidad para practicar regularmente nuestra habla.

No se trata, pues, de hacer nada extraordinario, si no de cambiar el chip e ir incorporando rutinas que hagan presente el valenciano en nuestra vida y que nos ayuden a aprender y a mejorar. Los manuales son necesarios, pero si queremos tener garantías de un aprendizaje más efectivo, es necesario hacer un uso real y normal de la lengua. Según la situación de la que partimos, el proceso y especialmente el inicio pueden ser más difíciles e incómodos, pero si no desistimos empezaremos a ver los resultados.