Las Cuevas

Consisten en un tipo de vivienda excavada sobre un terreno con especiales características geológicas y situadas en núcleos de transición entre la huerta y el secano, que fueron introducidas en la Península por los moriscos.

En 1824 aparecen 38 cuevas habitadas censadas manteniendo, a partir de ese momento, un crecimiento continuado ya que a mitad del siglo XIX había alrededor de 200 cuevas, ocupadas por un 35% de la población y en el siglo XX se llegaría a las 509 cuevas.