La Torre

Está integrada en el singular parque urbano de la Torre y el Palau, rodeado por un mar de fumerales y respiraderos de las cuevas que la custodian, así como de la mora y cristiana escultura que el artista Anzo colocó a sus pies.

Aunque no se puede precisar con exactitud sus orígenes, se acepta de forma generalizada que se construye en época árabe y que formaría parte del sistema defensivo de la población al disponer de una excelente visibilidad de los alrededores.

La construcción padeció un lento deterioro debido a los avatares de los tiempos, por lo que fue restaurada en 1967, siendo declarada en 1971 monumento histórico artístico de interés local ya que, históricamente, es considerada como símbolo y seña de identidad de la población paternera.